sábado, 13 de agosto de 2016

Pánico escénico

Basta con saber  cuando todo se empieza a mover y los sonidos comienzan a desaparecer. No es una opción, es una autodestrucción obligatoria. No controlas nada, no podes decir una palabras, mover un solo músculo.
Todo estaba bien antes, ahí, donde nadie te miraba. Penetran dentro de tu alma, son ojos acusatorios. No existe compasión, todos te miran.
Casi por reacción, lo único que haces es volver a tu lugar. No lo vas a hacer, no sos capas de hablar enfrente de tantos. O eso, o lloras, o corres. Pero es mejor la opción menos escandalosa.
Muchos piensan que es por cualquier otra razón no relacionada al miedo, pero ¿Por qué? ¿A caso una persona no puede tener miedo? Miedo al público. Existe, ¿No es una razón para no hacer las cosas? Te inhibe, y no hay opción.
Al fin y al cabo de eso se trata. No hablas porque sabes que no se puede. No todo se trata de no querer o no, sino que, hay veces, donde el pánico es mayor que cualquier voluntad.
Simplemente no se puede. Mareos, sonidos ensordecidos, ganas de vomitar. Pánico.

-Camila Acosta

2 comentarios:

  1. Un texto genial! Muy expresivo y original
    Espero tu opinión en mi último post, besitos!

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