lunes, 17 de abril de 2017

Una chica diferente

Si querías regalarle unos versos,
tenían que ser en una carta, a puño y letra,
con perfume humano.

Si querías regalarle una cena,
no te iba a dejar, la mitad seguro lo pagaba ella.
No le podías discutir.

No le gustan los zapatos,
prefiere algo pequeño, un detalle.

Si querías regalarle una flor,
debía ser una maceta, con raíces, con vida.

No le importa el sexo,
prefiere pasar la noche entera
hablando de cosas de la vida.

Su elegancia no son los caros vestidos de seda
que sólo va a usar una vez, tal vez, dos.
Prefiere los libros, una elegancia diferente,
con más valor que unos cuantos dólares.

Le gustan los cuadros, sí,
pero para observar el mar
prefiere estar frente a las olas.

Tiene carácter,
no se deja engañar o manipular.

Sincera.
Hasta tirar tu ego muy lejos de tu alcance.

No juegues con ella,
conoce más que vos las fichas y el tablero,
no es tuyo, si no de ella el juego.

Una chica diferente,
capaz de cambiarte sin que te des cuenta.
Una chica que no cualquier hombre merece y completa.

viernes, 17 de marzo de 2017

Desamor de una amistad

Ya nada.
No queda un “nosotros”.
Ignorarnos cada vez que algo sale mal,
ya ni pensamos cómo lo podemos solucionar.

Yo no te puedo devolver nada que lo que me das,
así que mejor no me des más.

Cuando, a pesar de los kilómetros, no existía distancia... ya de eso hace tiempo.
Ahora, aunque estemos a centímetros, hay una pared entre los dos.

Ya no me intentas detener cuando quiero huir,
ya no quiero que me detengas cuando me quiera ir.

Desamor, interrupción, una amistad, una separación.

Ya no hay lágrimas,
los dos sabemos que está bien,
no necesitamos un abrazo,
hay una carrera en la vida,
y aunque vayamos para lados diferentes,
no podemos dejar de correr.

¿Quién sabe?
Tal vez algún día nos volvamos a ver,
cada uno con su vida armada,
y sabiendo que del “nosotros” no queda nada.

—Camila Acosta

lunes, 6 de marzo de 2017

Escribiendo...

Escribiendo puedo mostrar mis sentimientos,
expresar mi opinión
no existe el aislamiento,
no es una canción que sólo escucha mi corazón,
es una realidad, mi razón.

Escribo cartas a anónimos,
consejos, ayuda
textos con ternura.

Regalo un pedacito de mi,
quiero hacerlos sonreír,
llorar, reír, sentir.
No somos máquinas,
vivimos de lo que sentimos
y a eso me dedico.

Juego con las palabras.
Siempre me callaron,
hoy also mi voz bien alto.
No existen rejas,
que puedan encerrarme.
callarme, o matarme.
mi voz son las letras.

Dicen que es mi diario,
dicen que es mi libro,
un himnario,
un peligro.

Intenta callarme,
no vas a poder.
En medio mundo,
no me dejan de leer.

No estoy encerrada,
ésta es mi burbuja
donde puedo volar,
y no necesito brújula.

Nunca me quedo sin aire,
siempre el fuego arde,
aunque sea una llama pequeña,
las letras son la leña.

Son sentimientos tan complejos los que quiero compartir,
que necesito las palabras más sencillas para poderlos repartir.
Entre el mundo, mientras más me lean,
más van a poder soñar.
Esto no es para ganar conocimiento,
es para repartir pensamientos.

Escribiendo, abro mi corazón,
Camila no manda,
la única que escribe es mi alma,
y no siempre tiene que ser con la razón.

Remando entre letras,
surco mares y mareas,
no me hundo porque vuelo,
y puedo porque quiero.

Me nacen alas,
me crecen con ganas,
vuelo,
siento,
pienso,
escribo,
comparto,
crezco,
siento que de verdad lo merezco,
todo lo que tengo,
es mío,
y no me lo saca nadie,
y aunque me maten,
sigo viva,
no me callan ni con balas.

Escribiendo...
peleo,
gano con respeto,
y pierdo con diplomacia..

Puedo caminar por la cuerda floja,
porque sé que no voy a caer,
aunque no haya nada bajo mis pies,
puedo volar, no peso, mi alma flota.

—Camila Acosta

miércoles, 22 de febrero de 2017

Ángeles sin alas

Hubo un día en el que Dios se quedo sin ángeles con alas.

Aquel día, Dios tenía mucha gente a la cual mandar un guardián que los proteja, así que se le ocurrió una idea.

Creó de sus manos santas un amigo especial para el Ser humano. Tiene cuatro patas, dos orejas, muchos de distintas formas, algunos tienen bigotes y otros no, tienen una cola, a veces larga, a veces corta, les gusta salir a pasear o simplemente cuidar la casa de cualquier bicho.

Todos los que tenemos un angel así, sin alas, sabemos lo que es el amor, sabemos lo que es dar y recibir, sabemos lo que es preocuparse por el otro y cuidar que no le pase nada.
Yo tengo ángeles sin alas, duermen conmigo y mi familia. Nos protegen de los bichos, nos dan amor sin pedir nada a cambio, nos dieron un giro de ciento ochenta grados y nos hicieron ver desde otra perspectiva a aquellos pequeños que muchos suelen llamar animales. Ellos son los ángeles. No tienen alas, tienen colitas

-Camila Acosta.

jueves, 16 de febrero de 2017

La mudanza

Es algo que deberíamos hacer muy seguido. Una mudanza de pensamientos y sentimientos.

Aprovechamos los días para cambiar de mentalidad. Dejar lo malo atrás, los sentimientos tóxicos, los pensamientos dañinos.

Cuando llevamos mucho tiempo sin hacer una mudanza, nos acostumbramos a la basura que hay en nuestra mente. Si nos acostumbramos, se nos va a hacer más difícil cambiar, y vamos a quedar algo atados a lo malo, lo dañino, y nos hundimos.

Es sencillo. No es más que un cambio de pensamientos para tener la mente sana y poder seguir adelante.

-Camila Acosta

sábado, 28 de enero de 2017

Doble personalidad

Son dos. Las dos soy yo.

Ella toca violín, lee, es tranquila, nadie la conoce, lo poco que hace es porque la impulso su otro lado.

Ella escribe, rapea, compone, es muy inteligente e ingeniosa. Todo lo que quiere, lo tiene, no se deja manejar ni tirar abajo.

Ella tiene tantos miedos como sueños, sueños que quedan ahí, o su otra parte la empuja para saltar y arriesgarse. Suele estar callada, no opinar, no contar nada.

Ella dice todo lo que piensa, va para adelante sin pisar el freno. No es impulsiva, sólo es decidida.
Suelen pelearse mucho cuando se trata de salir a la luz. Me vuelven loca, un día ella y otro día la otra. Pero nunca un punto medio.

Se hacen daño cuando pelean. Ella atenta contra su lado sensible, y ella contra su lado fuerte. Son una bomba entre las dos.

Un día me paré en el medio de la calle para ver una gatita que vi por la ventana, necesitaba un hogar. Ella me decía que no, que ya teníamos varias, y ella simplemente la agarró y la llevo a casa. Al cabo de veinte minutos hicieron un lío enorme, esconder al animal, pero decir la verdad, dejarlo, pero llevarlo a otro lado. Me volvieron loca en dos días.

Hoy en día se pelean mucho, generalmente las dos juntas salen a la luz cuando estoy sola, y me marean, me pierdo entre sus conversaciones.

Yo soy Camila

Yo soy Jaz

—Camila Acosta

lunes, 16 de enero de 2017

#23

Que te besen las cicatrices 
significa que aman tu desastre 
tanto como tu luz. 
Eso es amor, no una caja de bombones.

—Camila Acosta

domingo, 15 de enero de 2017

Andate de una vez

Hola... ¿Cómo estás?... tal vez las cosas no salieron del todo bien como prometí. Te quiero mucho... sos el amor de mi vida... y si te queres ir, te vas, pero no ahora, no de esta manera, quiero que vivas. No te hagas problema por nada, vos andate, sos libre, no estás atada a nada. Te amo y si me necesitas me llamas, de cualquier manera yo estoy en el mismo lugar de siempre.

No te enojes por la promesa que no pude cumplir, no estaba en mis planes que todo saliera al revés, lo siento mucho, de verdad.

Andate, camina, corre, vola, solamente quiero que te vallas. Sos completamente libre.

Hace poco empezó un año nuevo, un mes nuevo, una semana nueva, un día nuevo, empeza de cero, sin culpas, rencores, preocupaciones, dolores. Ahora todo va a estar bien, vas a vivir y vas a ser feliz, es lo importante. Si algún día queres volver, no me voy a ir, pero si no, no importa, cualquier cosa está bien mientras seas feliz.

Con mucho cariño, Jaz

—Camila Acosta

#22

—¿Estás?
—Estoy
No necesitar nada más

miércoles, 4 de enero de 2017

Adicción a la “perfección"

Todos buscan lo perfecto, pero es algo inexistente.
No les gustan sus defectos, aunque los haga diferentes.
Siempre hay un complejo ¿peor que eso?, la visión de lo “perfecto”.
Se crearon prototipos, y tiran la originalidad al piso.

Buscan los defectos en otras personas y los señalan.
Juegan con el físico de la gente y lo difaman.
Los estándares de la perfección son de ciencia ficción.
Todo esto se vuelve una adicción.

Las diferencias se volvieron errores.
La virtud no está en la persona en sí. sino en el físico.
La gente desarrolla irrealidades, condiciones y estándares.
Se olvidan de lo original y se van con lo irreal.

Tallas, colores, tamaños, edades.
Juegan y moldean a las personas de acuerdo a la “perfección” establecida.
Desechan al que no cumple los estándares.
Se quedan con la fantasía de las medidas y desprecian en forma desmedida.

Sin “errores” no hay diferencias.
Sin diferencias no hay originalidad.
Sin originalidad no hay perfección.
La perfección es ser único sin condición.

—Camila Acosta